Por Bertha Romero, Amibank 

En los últimos dos años, hemos presenciado un cambio significativo en el panorama laboral. Muchas personas se replantean sus prioridades y buscan nuevas oportunidades que les permitan alcanzar sus sueños. Entre estas nuevas tendencias, destaca el crecimiento exponencial del trabajo independiente.

Soñar con ser tu propio jefe, trabajar en lo que te apasiona y disfrutar de la flexibilidad del trabajo independiente es un anhelo cada vez más presente. Sin embargo, dar el salto no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Para convertir tu sueño en una realidad próspera, la planificación financiera juega un papel fundamental. A continuación, te presentamos nueve pasos importantes que debes seguir antes de emprender tu propio negocio.

Conócete a ti mismo

Conocerse a uno mismo es tan importante como comprender el sector en el que quieres incursionar. Responder honestamente a las siguientes preguntas te ayudará a construir un plan que se adapte a tu personalidad y objetivos:

¿Por qué quieres crear tu propia empresa? ¿Qué objetivos personales o financieros quieres alcanzar? ¿Qué aspecto tiene el éxito para ti? ¿Qué te parece el fracaso? ¿Hasta qué punto estás dispuesto a asumir riesgos en el proceso de establecer tu negocio?

Las respuestas a estas preguntas serán diferentes para cada persona. No existe una fórmula mágica para el éxito, sin embargo, el autoconocimiento te permitirá tomar decisiones estratégicas alineadas con lo que buscas.

Conoce la ley

Es fundamental familiarizarse con la legislación antes de emprender cualquier iniciativa empresarial. Es prudente comprender las leyes y regulaciones que se aplicarán a tu negocio. ¿Requieres licencias o permisos específicos? Dado que las normativas pueden variar de una localidad a otra, es recomendable consultar con el municipio, la cámara de comercio local o un asesor legal para recibir orientación adecuada.

Construye un fondo de emergencia

Es importante que todos cuenten con un fondo de emergencia, no obstante, para los empresarios este aspecto cobra aún mayor relevancia. Un porcentaje significativo de los fracasos empresariales se atribuyen a problemas de liquidez, es decir, la falta de disponibilidad de efectivo en momentos críticos.

Muchos negocios experimentan fluctuaciones en la demanda a lo largo del año. Por ejemplo, una tienda de ropa puede experimentar picos de ventas durante las vacaciones o en la época navideña. Mantener una reserva de efectivo sólida te permitirá sortear estos altibajos y prevenir problemas de liquidez que podrían poner en riesgo la viabilidad de tu empresa.

¿Cuánto deberías tener en tu fondo de emergencia? Aunque se suele recomendar tener reservado el equivalente a seis meses de gastos, los trabajadores autónomos y por cuenta propia pueden considerar prudente ahorrar incluso más, como, por ejemplo, nueve meses de gastos, dependiendo de su situación financiera. Si estás casado y cuentas con una segunda fuente de ingresos, es posible que puedas manejar una reserva menor. Sin embargo, si tu negocio es la principal fuente de ingresos para tu familia, es probable que necesites contar con un colchón de efectivo más sustancial.

Paga tus deudas

No es imprescindible al comenzar un negocio, sin embargo, considerar esto puede ser una decisión acertada. La reducción de la deuda puede acarrear una serie de ventajas para tu empresa.

Por ejemplo, si planeas depender de un préstamo empresarial o de otro tipo de financiación para poner en marcha tu negocio, la reducción de las obligaciones personales puede hacerte más atractivo para los prestamistas, lo que aumenta la probabilidad de recibir financiación y de obtener tasas de interés más bajas. Además, cuantas menos obligaciones tengas, más fácil será sobrellevar los tiempos difíciles sin tener que recurrir a tus ahorros.

No combines tus finanzas personales con las de tu negocio

La forma en que gestionas las finanzas de tu empresa será fundamental para el éxito. Eso significa saber cuánto dinero entra, cuánto dinero sale, de dónde viene y a dónde va. Puede ser difícil hacerlo si las finanzas personales y las del negocio están mezcladas.

Prepárate para el éxito desde el principio abriendo una cuenta independiente para tu emprendimiento. Utilízala para recibir pagos y para pagar los gastos de la empresa. Esto te ayudará a entender exactamente cómo va, y tener un registro separado de las transacciones te facilitará el momento de pagar los impuestos.

Contratar el seguro adecuado

Una vez que seas autónomo, ya no tendrás un empleador que se encargue de tus necesidades de seguro. Desde la cobertura de salud hasta el seguro de vida, es crucial tener un plan para afrontar estos gastos adicionales. Además, según el tipo de negocio que emprendas, es probable que necesites seguros específicos para protegerlo adecuadamente.

Investiga las opciones de ahorro para la jubilación de los independientes

Cuando asumas la responsabilidad de tu propio negocio, dejarás de tener acceso a un plan de jubilación patrocinado por una empresa o a la afiliación del seguro social. Ahora eres tu propio empleador. Sin embargo, esto no implica que carezcas de alternativas. En general, los empresarios y los dueños de negocios pueden optar entre varios tipos de planes de jubilación o afiliarse por cuenta propia. Cada opción tiene requisitos, límites y beneficios distintos, por lo que es importante que investigues y comprendas cuál se adapta mejor a ti y a las necesidades de tu negocio.

Ten un plan de contingencia

A pesar de que existen acciones que puedes emprender para mejorar tus probabilidades de éxito, es innegable que no puedes anticipar el futuro. Por ello, todo empresario debe estar preparado para responder a una pregunta básica: ¿Cuándo estoy dispuesto a poner fin a mis pérdidas si las cosas no salen como espero? La ausencia de una respuesta clara puede llevar fácilmente a la ilusión de que eventualmente se recuperarán las pérdidas.

Considera la posibilidad de trabajar con un asesor financiero

Los asesores tienen la capacidad de examinar exhaustivamente tu situación financiera y colaborar contigo en la elaboración de un plan diseñado para alcanzar tus objetivos económicos. Si entre tus metas está emprender un negocio, un asesor financiero puede ser tu aliado en el camino hacia su materialización.

El presente artículo fue originalmente publicado en el blog de Amibank.ec, una entidad financiera ecuatoriana con más de 30 años de experiencia. 

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